Una oda al Escarabajo
17 de febrero de 2022
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Hace cincuenta años, el 17 de febrero de 1972, se produjo en Wolfsburg, Alemania, el 15.007.034º Volkswagen Beetle, superando el récord de producción que hasta entonces solo tuvo el Ford Model T. Para celebrar ese logro récord, Volkswagen lanzó la edición especial conmemorativa de Campeón del Mundo, que se vendió hasta marzo de ese año. Hoy saludamos al humilde "Bug" y el legado que construyó como uno de los automóvil más significativos de la historia.
Cuando el primer Beetle salió de la línea de producción, simplemente se le llamó Volkswagen, “el auto del pueblo”, pero su forma distintiva inspiró apodos en todo el mundo: Escarabajo, Käfer, Vocho, Coccinelle, Fusca o Maggiolino. La producción en serie comenzó en 1945 y se vendieron 21.5 millones de automóviles de primera generación, lo que lo convirtió en el auto más popular de todos los tiempos fabricado en una sola plataforma.
El Beetle fue una obra maestra de la innovación y la economía: era compacto, pero práctico, además de accesible y económico de mantener. El exterior curvo del auto no solo le daba un aspecto innovador, sino que también era aerodinámico. La tracción trasera y su pequeño tamaño proporcionaban al Beetle una excelente maniobrabilidad, especialmente en comparación con los grandes automóviles estadounidenses de la época, y el innovador motor refrigerado por aire requería menos mantenimiento y era fácil de reparar.
La peculiaridad fue un componente clave del éxito del Beetle. En Estados Unidos, se convirtió rápidamente en un símbolo tanto de contracultura como de unidad. Las ediciones especiales, como el "Jeans Bug" de los años 70, dieron vida a la personalidad del Beetle, y las versiones todoterreno creadas por la comunidad de entusiastas le dieron un nuevo propósito al Beetle, además de resaltar la libertad para la que fue diseñado originalmente. Bruce Meyers construyó un buggy sobre el chasis de un Volkswagen Beetle para competir en la Mexican 1000 de 1967; su "Meyers Manx" ganó la carrera y dio origen a toda una generación de pilotos de Beetle todoterreno. Impulsado por el Meyers Manx, el Baja Bug, un Beetle modificado para el duro entorno de las carreras en el desierto, se popularizó a finales de los años sesenta.
En 1998, el New Beetle—uno de los primeros en adoptar el lenguaje moderno de diseño "retro"—reintrodujo la silueta familiar a una nueva generación de conductores. En 2011, llegó una tercera generación—más adaptada al diseñooriginal—que fue el canto del cisne del Beetle. Volkswagen siguió ofreciendo ediciones especiales , como el Beetle Dune 2016 — que se inspiraba en los tradicionales Bugs de Baja y ofrecía una altura de suspensión elevada — o el Beetle Denim 2016, que restaba homenaje al Jeans Bug original. Uno de los proyectos especiales más audaces fue el #PinkBeetle 2017, pintado en un brillante Fresh Fuscia Metallic con detalles interiores a juego como asientos de tela de cuadrosinspirados en el Pink Club de GTI.
Al igual que el Campeón del Mundo, Volkswagen empleó ediciones limitadas para honrar ocasiones especiales a lo largo de la vida del Beetle. Para marcar el fin de la producción del modelo de primera generación en nuestra fábrica de Puebla, México, se produjo una tirada limitada de 3.000 modelos 1600i Última Edición en 2003. Volkswagen rindió homenaje a ese modelo en la despedida final del Beetle en 2019 con la Final Edition, que presentaba dos colores únicos inspirados en los de la Última Edición, junto con detalles cromados, un diseño de llanta que recordaba a los neumáticos originales de banda blanca y detalles interiores a juego de color.
En total, más de 23 millones de vehículos Beetle se vendieron en todo el mundo. Ya sea en la vida cotidiana o en la gran pantalla (el Beetle ha aparecido en docenas de películas); gracias a su aspecto icónico, sacaba sonrisas dondequiera que fuera.
Tras muchos años redefiniendo lo que significa "pensar en pequeño", Volkswagen decidió retirar finalmente el bug en 2019, exactamente 70 años después de que los primeros se vendieran a clientes en EE. UU. Aunque nos despedimos de nuestro querido talismán, Volkswagen seguirá incorporando su rica herencia mientras miramos hacia el futuro de la movilidad. El SUV eléctrico ID.4 refleja la configuración del motor trasero y el centro de gravedad bajo del Beetle, ofreciendo a toda una nueva generación la fórmula divertida de manejar integrada en cada Volkswagen, con una medida agregada de cero emisiones en el caño de escape. La próxima edición de ID. Buzz duplica la dosis de nostalgia con una versión totalmente eléctrica del icónico VW Microbus.